HISTORIA

HISTORIA

Primeros tiempos, el origen…..

El estaño, menos caro que la plata pero de igual belleza y de más fácil mantenimiento, parece que se utilizó por primera vez en la Edad de Bronce, siendo el bronce y el estaño aleaciones relacionadas.

Las piezas de Cosi Tabellini se componen de estaño puro con una pequeña cantidad de cobre y antimonio (no contiene plomo), mientras que las de bronce se componen de cobre puro con una pequeña cantidad de estaño. Los metalúrgicos han especulado que el estaño se podría haber producido al invertir las cantidades de metal en la aleación, ya fuera por accidente o por diseño.

Con el estaño se produjeron artesanalmente objetos útiles y bellos al menos en los tres últimos milenios, según referencias que se encuentran en la Biblia, en el Antigüo Egipto y en el Imperio Romano. El comercio de estaño se remonta a los tiempos de los fenicios seguidos por los romanos; de hecho, se cree que la disponibilidad de la materia prima (estaño), en Gran Bretaña, es lo que impulsó la invasión de César tras seguir las primeras rutas comerciales fenicias.

El estaño es el cuarto metal más preciado hoy después del platino, el oro y la plata y durante mucho tiempo ha sido apreciado como alternativa a la plata.

Los primeros yacimientos de estaño en Europa provenían de Cornwall, Devon, Bretaña y la Península Ibérica. Italia también se surtía de estaño de la Toscana hasta la época romana pero, según “Plinio el viejo”, la minería de estaño se detuvo en la península Italiana en el año 80 d.c. por decreto senatorial. El centro de la industria del estaño italiano, Venecia, importó su estaño desde oriente medio hasta el siglo XV cuando la fuente suministradora más barata de estaño pasó a ser Cornwall que ha seguido suministrando hasta los tiempos modernos.

Desde la Edad Media hasta la Ilustración

Durante la Edad Media se limitó la producción de estaño debido a los continuos conflictos en el continente europeo y su utilización se centraba principalmente en la iconografía religiosa por los ricos comerciantes y la realeza. Se dice que en el año 1290 d.c. Eduardo I tenía más de 300 platos de estaño, saleros y bajoplatos, pero no tenía vajilla de plata. Más tarde, sobre todo en la época del Renacimiento, con el aumento del nivel de vida, así como el auge de la cultura en toda Europa durante los siglos XIV a XVII, el estaño adquirió mayor importancia por la evolución social y económica de la sociedad y sustituyó gradualmente a la madera y a la arcilla como la materia prima para confeccionar objetos domésticos como platos y cuberterías, al ser el estaño un material más durable. Durante este tiempo se desarrollaron en toda Europa gremios que regularon la calidad del trabajo de los artesanos del estaño, incluyendo los de Nuremberg, los de Inglaterra y los Scuoles (término veneciano de los gremios) en Venecia.

La Edad de Oro del estaño

Los siglos XVI y XVII fueron la Edad de Oro del estaño que era el principal componente de los objetos litúrgicos y de las vajillas utilizados en toda Europa, tales como platos y candelabros. El arte de la fundición se había vuelto tan sofisticado que se podían lograr piezas realmente hermosas incluso mucho más elaboradas, como pueden ser teteras, lecheras y soperas coincidiendo con el surgimiento de nuevas modas de alimentación como café, té, así como frascas y jarras de cerveza para los alimentos ya utilizados como el vino y la cerveza. Los objetos de estaño se empezaron a valorar no solo ya por su utilidad sino también por su belleza decorativa y como obras de arte.

Moda cambiante del siglo XIX

En el siglo XIX, la época del clasicismo y la consecuente predilección por líneas más sencillas tan populares durante el periodo Biedermeier, las piezas de estaño de este estilo resultaban frías y por ello aunque no desapareció del todo, el interés por el estaño disminuyó.

En la última parte del siglo XIX una vez que se fue modificando la anterior tendencia de las líneas más frías, se volvió a líneas más trabajadas como el estilo fluido del Art Nouveau (o estilo Liberty como se le conoció en Italia, después del estilo específico creado por la tienda londinense Liberty & Company). Y la porcelana, el cristal y el acero sustituyeron en gran parte al estaño como material de elección por el desarrollo de la producción industrial de estos materiales. Fue en este tiempo cuando un tipo de estaño conocido como menaje de Britania se hizo popular por su apariencia más parecida a la plata y por la suavidad de su superficie que concordaba con la moda de la época. El estilo floral del Art Nouveau permitió a los artesanos del estaño crear verdaderas obras de arte. El estaño del Art Nouveau fue y todavía es especialmente solicitado por coleccionistas.

Tiempos modernos

Afortunadamente algunos talleres artesanales lograron sobrevivir a la industrialización de la posguerra y el estaño artesanal está resurgiendo hoy sobre todo en la famosa región productora de estaño del norte de Italia, muy bien considerada a nivel mundial por el diseño y la fabricación de sus piezas. El estaño está libre de plomo por ley desde 1970 y muchos talleres de estaño han mantenido los estilos tradicionales de generaciones pasadas puesto que era costoso reemplazar los moldes en los que se funden las aleaciones, por lo tanto estos se transmiten por los artesanos de generación en generación. Sin embargo, al tratarse de un material increíblemente versátil, los talleres, contando con la habilidad de sus artesanos, son capaces de producir diseños innovadores y elegantes conforme a la tradición del estaño, con la frescura de diseño del siglo XXI, lo que permite que un material tan antiguo como el estaño alcance todo su valor en la época contemporánea.